L03 El acertijo del mandarín

A continuación vamos a leer un trocito del libro «El acertijo del mandarín y otras diversiones matemáticas», de Henry E. Dudeney.

Como la compra de manzanas en pequeñas cantidades siempre ha presentado dificultades considerables,me parece atinado hacer algunas observacioes sobre este particular.

Todos conocemos la historia de ese chico listo que , cuando una anciana le dijo que le vendía las manzanas a cuatro por tres euros, declaró: «¡Veamos! Cuatro por tres euros,eso significa tres por dos euros, dos por un euro, una por nada. ¡Llevaré una!

Hay otros casos igualmente descorcentantes. Por ejemplo, un niño una vez cogió una manzana de un euro de un puesto, pero cuando supo que las peras estaban al mismo precio las cambió y se dispuso a marcharse.
– ¡ Aguarda! – dijo la vendedora – ¡No me has pagado la pera!
– No – replicó el niño – claro que no . Le di la manzana a cambio.
– ¡Pero no pagaste la manzana!
– ¡Santísimo cielo! ¿Espera usted que le pague la manzana y también la pera?.
Y mientras la pobre vendedora intentaba desentrañar el intringulis, el chico se esfumó.

Tenemos también el caso del hombre que dio a un chico seis euros y prometió obsequiarle otro tanto en cuanto el chico los hubiera convertido en nueve euros. El pequeño regreso cinco minutos después.
– Lo he transformado en nueve euros – dijo, dando tres euros a su benefactor.
– ¿Cómo es eso? – preguntó el hombre.
– Compré tres euros de manzanas.
– ¡Pero eso nos los transforma en nueve euros?
– Pues yo creo que sí – respondió el niño – . La vendedora de manzanas tiene tres euros , ¿verdad?. Muy bien, yo tengo tres euros de manzanas y acabo de darle a usted los otros tres euros. ¿Eso no suma nueve euros?